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El Cuarto Viaje. Una vez en España, fue llevado ante la Corte. Allí los Reyes Católicos lo trataron amablemente, le dijeron que harían justicia y que sus privilegios le serían restituidos.....
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El cuarto viaje de Colón
Cristóbal Colón y sus famosos viajes. Biografía.
"Grandes Colecciones"
cuarto viaje. Una vez en España, fue llevado ante la Corte. Allí los Reyes Católicos lo trataron amablemente, le dijeron que harían justicia y que sus privilegios le serían restituidos.
Pasó mucho tiempo antes que la Corona retomara el tema. Los motivos de la demora fueron al menos tres: por un lado, los reyes se encontraban frente a varios problemas por resolver, tanto en Europa como en las Indias; por otro, los privilegios económicos otorgados a Colón comenzaban a parecer excesivos, en virtud de que la empresa de colonización de las Indias era cada vez mayor y mucho más que de simples factorías comerciales como se pensaba en un principio; y por último, resultaba evidente que la administración de los Colón había sido desastrosa. Sin embargo, no resultaba tan fácil quitar a Colón sus privilegios, en virtud que ellos provenían de los acuerdos firmados con la Corona.
En setiembre de 1501, ocho meses después, en lugar de enviar a Colón a La Española con sus fueros restituidos, ordenan la destitución de Bobadilla, nombrando en su lugar con el título de Gobernador a Don Nicolás Ovando, el que partió para las Indias con una poderosa flota de 30 naves y 2500 colonos. A Colón se le permitió mantener sus títulos de Almirante y Virrey, aunque no se le permitiera ejercer éste último, ya que Ovando poseía poderes ilimitados. Se le permitió, además, que mandara en la flota de Ovando a un agente con la misión de cobrar el dinero que Bobadilla le debía.
Viendo que no obtendría nada de la Corte insistiendo en su petitorio, Colón solicita se le otorguen barcos y dinero con la finalidad de realizar un cuarto viaje a las Indias, a lo que los Reyes accedieron.
En dos semanas, tal era la prisa, Colón logró preparar cuatro carabelas, por lo que logró hacerse a la mar rápidamente. Finalmente, desde el puerto de Cádiz, parte el 11 de mayo de 1502.
En esta oportunidad, se detienen en la costa de Marruecos, para llegar a las Canarias el día 20. El 25 de mayo parten de la Gran Canaria con rumbo Oeste. No se conocen los pormenores de la travesía oceánica, pero dado que llegaron a las Indias tan solo en 21 días, es de suponerse que se llevó a cabo sin contratiempos.
Finalmente, el día 15 de junio desembarcan en la Martinica, isla en la que, según habitantes de otras islas, solo vivían mujeres. Tras reaprovisionarse, parten de la isla siguiendo un derrotero similar al realizado en esa zona durante el segundo viaje.
A pesar de tener expresamente prohibido desembarcar en La Española, ante la proximidad de un huracán, Colón llega a Santo Domingo, donde solicita al Gobernador Ovando permiso para atracar, haciéndole recomendaciones, además, de que amarrara su flota a puerto. Ovando desestimó la previsión del Almirante, y no solo no autorizó a Colón a desembarcar en Santo Domingo, sino que, además, dio órdenes a su flota de zarpar con rumbo a España con su cargamento. Diecinueve barcos de la flota de Ovando se hundieron y cuatro se perdieron. Tan solo uno llegó a España, el que precisamente, trasportaba al agente despachado por Colón para cobrar lo que le adeudaba Bobadilla.
Tras la negativa de Ovando a permitir a Colón atracar, éste decidió refugiarse en la desembocadura del río Jaina, cerca de Santo Domingo. Allí los agarró la tormenta. Las tres carabelas más pequeñas rompieron amarras, pero gracias al esfuerzo de la tripulación, lograron sobrevivir con poco daño. Las cuatro naves se reunieron, tal como estaba convenido, en el Puerto Viejo de Azúa, en la propia costa de La Española. Tras permanecer allí unos días, zarparon con rumbo noroeste, llegando pocos días después a la isla de Jamaica. Bordearon la costa sur de la isla y se internaron nuevamente en el mar Caribe, llegando a la costa de Honduras.
Decide explorar la costa hacia el este, en busca del estrecho que le permitiera tomar contacto con el continente asiático, siempre con la esperanza de poder entrar un día en la corte del Gran Khan. Esta parte del viaje fue extremadamente dificultosa, debido a una intensa y larga tormenta que por varios días les impidió realizar grandes avances. Por fin, el 14 de setiembre logró doblar el cabo que denominó Gracias a Dios, ya que el viraje que tomaba la costa hacia el sur, significaba el fin de sus fatigas de los días anteriores. A la altura del Río Grande hacen una parada de reaprovisionamiento, continuando con rumbo al sur, hasta llegar al lugar donde se encuentra emplazado Puerto Limón en la actualidad. Los indígenas llamaban Cariay a esa zona, y sus habitantes eran gentes pacíficas ávidos de comerciar con los españoles. Permanecieron allí durante diez días, tras lo que, el 5 de octubre levan anclas para dirigirse por la costa hacia el sudeste, buscando el ansiado estrecho. El mismo día, Colón creyó encontrarlo, al hallar las Bocas del Toro.
Cuando interrogan a los nativos por el estrecho, los indígenas le señalan el estrecho que comunica Bocas del Toro con la laguna de Chiriquí. Tras comprobar que solo se trataba de una laguna, deciden pasar unos días allí, aprovechando la ocasión para comerciar con los indígenas locales. Éstos informan a Colón, que en realidad esa zona se trata de un istmo, pero que una alta cordillera separa ambos océanos. Por error de interpretación, Colón cree que los nativos le dicen que los habitantes que se encuentran tras la cordillera poseen grandes barcos armados con poderosos cañones, y que el Ganges se encuentra a diez días de navegación.
Con la información de que no existía un estrecho en aquellos parajes, Colón abandona su búsqueda, y el 17 de octubre abandona la laguna de Chiriquí con rumbo este, continuando con la exploración de la costa panameña.
El día 9 de noviembre, entran en una bahía a la que Colón denomina Puerto Bastimentos. Permanecen allí durante doce días, lo que les permite realizar reparaciones menores. Poco después atracan en un pequeño puerto, hoy llamado Puerto Escribanos, donde la tripulación de Colón tuvo inconvenientes con los indígenas locales.
Como el viento nunca viraba al este, para permitirle la exploración, decidió navegar por la costa en dirección contraria, con la finalidad de obtener más oro comerciando. De esta forma llegan a Puerto Bello. Volvieron a navegar y entraron en el que llamaron puerto Gordo, donde se emplaza la actual ciudad de Colón, en la entrada al Canal de Panamá.
Si Colón hubiera enviado una expedición por el río Chagres, hubiera hallado el océano Pacífico diez años antes que Balboa. Pero ya se encontraban exhaustos, por lo que decidieron pasar allí la Navidad y el Año Nuevo de 1503. Durante los días que permanecieron allí, tuvieron poco contacto con los nativos del lugar, lo que tal vez le hubiera llevado a realizar otro gran descubrimiento. Continuando su viaje hacia el oeste, Colón llega el 6 de enero de 1503 a la desembocadura de un río al que llaman Belén. Es probable que de todos los puntos que exploró Colón, éste sea el más agreste de todos y el menos indicado para fundar una colonia, debido a la tupida jungla que rodea la desembocadura del río y domina toda la costa por muchos kilómetros. Debido a que un cacique local le mostró que extraían oro de la tierra, decidió establecer allí una factoría. Pero comenzaron a tener malas relaciones con el cacique indígena, ante lo que Colón decide hacerlo prisionero. El cacique logró escapar y levantó a su pueblo en armas. Cuando se aprestaban a partir, dejando una guarnición de 20 hombres comandados por su hermano Bartolomé, unos 400 indígenas atacaron el fuerte, por lo que la tripulación de los barcos debieron prestar socorro a los habitantes del fuerte. Durante 8 días, los indígenas continuaron hostigándolos, por lo que Colón debió dar la orden de abandonar el fuerte.
El 16 de abril de 1503, zarpan de la barra del Belén con rumbo a Santo Domingo, abandonando el fuerte y una de las carabelas, que había quedado varada en la barra. En el camino, debido al mal estado del casco, abandonan otra carabela, por lo que la tripulación de las cuatro carabelas se reparten ahora en dos. El primero de mayo abandonan el abrigo de la costa y ponen rumbo norte. Diez días después llegan a Jamaica. El 25 del mismo mes, deben abandonar ambas naves y establecerse en la costa, donde residen por un año. En conjunto con los indígenas del lugar, deciden realizar una travesía en canoa hasta La Española, para pedir socorro. El viaje se hizo muy duro, pero logran llegar a la isla y solicitar ayuda al gobernador Ovando.
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EL ULTIMO VIAJE DE CRISTOBAL COLON
Una apasionante biografía que aporta nuevos datos sobre la figura de Colón.
Partiendo del último viaje de Cristóbal Colón, y de los más recientes hallazgos científicos e históricos entorno a su figura, los autores recontruyen la vida del gran descubridor, sus triunfos y su caída en desgracia, sus luces y sus sombras, e indagan en los muchos misterios que todavía rodeal la biografía de Colón: ¿Cuáles eran sus orígenes?, ¿qué pretendía Colón cuando zarpó en 1942 en dirección al oeste?, ¿Por qué un tratante de esclavos financió el descubrimiento del Nuevo Mundo?, ¿Qué sucedió realmente en su cuarto y último viaje, cuando tras hacer frente a los motines, tormentas y traiciones, Colón perdió sus naves y naufragó frente a las costas jamaicanas?
"Una rigurosa investigación histórica de interés palpitante, que se lee como una novela policíaca". (Westfälische Nachrichten)
"Una biografía de Colón maravillosamente investigada y escrita como una narración de aventuras." (Gong)
LA AVENTURA DE LOS CONQUISTADORES: COLON, NUÑEZ DE BALBOA, CORTES , ORELLANA Y OTROS VALIENTES DESCUBRIDORES
El 12 de octubre de 1492 el almirante Cristóbal Colón, al mando de tres navíos y un puñado de aventureros, soldados y clérigos, descubría la realidad de un nuevo continente que recibiría más tarde el nombre de América. Aquella tierra se convirtió de inmediato en el paraíso prometido para miles de esforzados soñadores, ávidos de aventura y fuerte emociones, como de riqueza y posición social. Hombres que, en todo caso, constituyeron una avanzadilla prodigiosa que abrió los caminos necesarios para el conocimiento y colonización de un Nuevo Mundo, lo que supuso un cambio trascendental para la historia de nuestra civilización.
De la mano de Juan Antonio Cebrián, autor de La aventura de los godos y La cruzada del sur, entre otros, descubra en estas páginas cómo se vivió semejante peripecia a bordo de la Pinta, la Niña y la Santa María; los sueños de inmortalidad de Ponce de León; el empuje aventurero de Núñez de Balboa; la rebeldía y carisma de Hernán Cortés; la tenacidad de Francisco Pizarro y, sobre todo, la ilusión de aquellos conquistadores en la búsqueda de su Grial particular. Déjese llevar por el entusiasmo, reúnase con salvajes indios e inhóspitos o maravillosos paisajes, intérnese por selvas desconocidas y viaje a un escenario virgen dispuesto para el asombro. Sin duda, La aventura de los conquistadores se convertirá en sus manos en un auténtico descubrimiento.

De serie:
Cristobal Colón y sus famosos viajes. Biografía. Cuarto viaje.
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